Creado en 1978, el Parque Nacional Isla de Coco tiene una extensión de 2 mil 309 hectáreas terrestres y 97 mil 235 hectáreas marinas, cuyas aguas cargadas de fauna, son las mejores para la práctica del buceo en todo Costa Rica.
Conocido mundialmente por su variada fauna marina y submarina, el parque abarca una circunferencia de 22 kilómetros alrededor de la isla, 15 de protección absoluta y los restantes son parte de la llamada "zona de amortiguamiento", en la que se pueden extraer recursos de manera regulada.
Por su abundancia de fauna marina, en la isla se jactan de tener el récord mundial de escualos por yarda cúbica de agua. Es común observar bancos de 30 a 40 ejemplares de tiburones martillos y de aleta blanca. También pueden verse inmensas mantarrayas, atunes, peces loro y jureles.
En toda la isla se han identificado más de 1,600 especies de animales (marinas y terrestres), 235 de plantas, 362 de insectos, 2 de reptiles endémicos (lagartija y salamandra), 3 de arañas, 85 de aves, 57 de crustáceos, 118 de moluscos y cerca de 200 tipos de peces y 18 de corales.
En la zona boscosa del parque, es muy común encontrar al espíritu santo… no, no se confunda, no es el espíritu santo de las escrituras, sino un ave de color blanco que llega a la isla para anidar. Suele revolotear por encima de las cabezas de los visitantes.
Dentro del parque existe infraestructura básica que facilita el encuentro con la naturaleza. Aquí se han habilitado senderos de interpretación, miradores y sitios de buceo, además de la instalación de teléfonos, agua potable, duchas y un servicio de primeros auxilios.