Monumento Nacional Guayabo, son los vestigios prehispánicos más grande e importantes de Costa Rica. Fueron descubiertos por el arqueólogo Carlos Aguilar Piedra, quien en 1968 inició las excavaciones sistemáticas en las cercanías del volcán Turrialba, a 19 kilómetros de la ciudad del mismo nombre.
Guayabo tiene una extensión de 232 hectáreas, pero sólo una pequeña porción de terreno ha sido estudiada, pudiéndose encontrar escalinatas, calzadas, montículos, acueductos, tumbas, tanques de almacenamiento de agua, petroglifos, esculturas y monolitos, claras evidencias del desarrollo arquitectónico, urbanístico y artístico de los hombres precolombinos.
En toda la zona se observan petroglifos o piedras grabadas, muchas de las cuales presentan la imagen de un espiral, el símbolo del agua, elemento muy importante y reverenciado por los hombres antiguos. Otra pieza de valor histórico incalculable es el monolito en el que aparecen las figuras de dos animales característicos de Costa Rica: el jaguar y el lagarto.
Los arqueólogos creen que Guayabo fue una ciudad habitada entre los años 1000 y 1400 d.C., por grupos humanos especializados en distintas áreas y dirigidos por caciques, quienes ejercían el poder político-religioso. A pesar de las investigaciones realizadas, aún se desconocen las causas que determinaron el ocaso o exterminio de este pueblo, acaecido antes de la conquista española.
El entorno natural del área arqueológica, presenta rasgos propios del bosque pluvial premontano, predominando el denso follaje con especies como la caragra, la magnolia, el cantarillo, el higuerón, el quizarrá, el cirrí, el burío y el cedro maría, cubiertas por plantas epifitas, destacando las bromelias y orquídeas.
Dentro de las aves destacan los tucanes, oropéndolas, trogones, carpinteros, momotos, piapias, yigüirros y chachalacas; también hay mamíferos, como los armadillos, conejos, coyotes, perezosos, tolomucos, martillas, ardillas y pizotes. La fauna se complementa con una intensa variedad de insectos, serpientes, lagartijas y ranas.
En Guayabo se han habilitado casetas de información, centro de exhibición, senderos, zonas para comer y servicios sanitarios.
Jardín Botánico Lankester, es conocido internacionalmente por su impresionante variedad de plantas epífitas. Su atractiva colección botánica supera las 3 mil especies en exhibición, entre bromelias, aráceas, heliconias, zingiberáceas, musáceas, cactus, helechos, bambúes, palmas y una amplia variedad de árboles tropicales.
El jardín tiene 11 hectáreas de extensión y es propiedad de la Universidad de Costa Rica. Fue creado en 1973 para impulsar la conservación e investigación de las plantas tropicales, especialmente las orquídeas y demás epífitas (plantas que viven sobre otras plantas sin causarle daño).
Se encuentra en la carretera a Paraíso, provincia de Cartago, a 2 kilómetros de la capital de este cantón. Atiende al público desde las 8:30 horas hasta las 15:30 horas.